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diciembre 14, 2009

Estiramentos


Los estiramientos son el puente entre la vida sedentaria y la activa. También, gracias a ellos, podemos mantener los músculos flexibles y preparalos para el movimiento.

Haciendo estiramientos de forma regular conseguiremos:

Aumentar la flexibilidad.
Aumentar la extensión de los movimientos.
Evitar lesiones comunes, como tirones musculares, torceduras, tendinitis, molestias en las articulaciones, etc....
Reducir la tensión muscular y relajar el cuerpo.
Mejorar la coordinación de movimientos.
Mejorar el conocimiento del cuerpo.
Mejorar y agilizar la circulación y la oxigenación del músculo y por lo tanto su recuperación.
Una sensación agradable.

Estos estiramientos son fáciles, pero si no se hacen correctamente pueden dañar más que favorecer. Por ello, es esencial saber como realizarlos.

Cuando estirarse:

Siempre al terminar de hacer ejercicio.
Después de calentar, sobre todo si el deporte que va a practicar incluye cambios de dirección y de velocidad, como el baloncesto, tenis, esgrima o golf.
En cualquier momento del día, en el trabajo, durante el ejercicio, antes de ir a la cama.

Cómo estirarse:

La manera adecuada es con una tensión suave y mantenida.
Poner atención en los músculos que se están estirando.
Adaptar los ejercicios a la estructura muscular, flexibilidad y grados de tensión de cada persona.

Cómo NO estirarse:

No hacer rebotes.
No estirar el músculo hasta sentir dolor.
No pasarse. Si el estiramiento es excesivo podemos poducir una contractura.

Respiración:

Debe de ser lenta, rítmica y controlada.
Si se ésta doblando hacia adelante para estirar un músculo, se espirará mientras se hace este movimiento y después, durante el estiramiento, respiraremos despacio.
No se debe cortar la respiración mientras se mantiene la tensión del músculo.
Si esta posición impide respirar con naturalidad es que no se está relajado. Debemos disminuir la tensión, hasta que se pueda respirar con naturalidad